Escándalo en Webb County: El sheriff Martin Cuellar enfrenta cargos por fraude
El sheriff del condado de Webb, Martin Cuellar, se presentó ante un juez federal el jueves pasado por acusaciones relacionadas con el uso indebido de fondos públicos durante la pandemia de COVID-19. Cuellar se declaró no culpable y fue liberado bajo fianza.
El origen de las acusaciones
Las autoridades aseguran que Cuellar y su jefe asistente habrían creado un negocio privado llamado Disinfect Pro Master en abril de 2020. Aunque la empresa no contaba con empleados ni recursos propios, obtuvo contratos para limpiar escuelas y otros establecimientos en Laredo.
La Fiscalía del Distrito Sur de Texas sostiene que el negocio recibió un contrato de 500,000 dólares, pero que el trabajo se realizó con personal y suministros del departamento del sheriff, lo que generó costos mínimos para la empresa.
División de ganancias y otros implicados
Según la acusación, Cuellar y dos de sus subalternos habrían repartido ganancias por aproximadamente 175,000 dólares cada uno. Además, un exoficial del departamento, Rick Rodriguez, ya se declaró culpable por su participación en el caso.
El abogado de Cuellar niega que el sheriff haya estado involucrado en cualquier conducta indebida y sostiene que no existen pruebas de que Cuellar conociera o autorizara el supuesto fraude.
Consecuencias legales
Si es declarado culpable, Cuellar podría enfrentar hasta 10 años de prisión federal por cargos de conspiración y robo de fondos federales. También podría enfrentar cargos adicionales por lavado de dinero relacionados con la compra de propiedades en Laredo.
Un caso con implicaciones políticas
Martin Cuellar es hermano del representante federal Henry Cuellar, quien fue indultado por el expresidente Donald Trump tras enfrentar cargos federales por corrupción. El caso ha generado atención política en la región y ha reavivado el debate sobre transparencia y rendición de cuentas en el servicio público.
Impacto en la comunidad
El caso plantea preguntas sobre el uso de recursos públicos y la confianza en las autoridades locales. Mientras el proceso judicial continúa, muchos residentes esperan que el sistema legal ofrezca claridad y responsabilidad sobre lo sucedido.

